Boletín Especial – El Precio de No Avanzar: Cómo el Sedentarismo Espiritual Apaga tu Propósito
Este no es un artículo más.
Es un boletín especial, fuera de la fecha habitual, porque el tema lo amerita. Estamos entrando en la recta final del año: quedan menos de tres meses para terminarlo, y muchos creyentes se preguntan por qué su vida repite los mismos ciclos — los mismos resultados, las mismas consecuencias, las mismas frustraciones.
La respuesta, muchas veces, no está en la falta de fe… sino en la falta de acción. Por eso hoy quiero que reflexionemos y estudiemos juntos qué significa realmente despertar del sedentarismo espiritual, y cómo este principio puede cambiar tu relación con Dios, tus finanzas, tus metas y tu propósito.
Durante años creí que tener fe era asistir a la "iglesia", servir en el púlpito y orar sin cesar. Pensaba que eso bastaba para demostrar mi compromiso con Dios. Pero mientras más servía, más estancado me sentía. Mis finanzas estaban en crisis, mis sueños dormidos, y mis excusas eran “cuando Dios quiera, Él cambiará mi situación”.
La verdad es que no era fe lo que me movía, era rutina. Vivía en un sedentarismo espiritual: confiando en que Dios haría todo por mí, mientras yo esperaba quieto… cuando en realidad, Él ya había hecho su parte y me estaba esperando a mí.