"Perdona y olvida" no está en la Biblia
Nadie te dice "perdona y olvida" antes.
Te lo dicen después. Cuando el daño ya está hecho y no hay forma de deshacerlo. Y casi siempre te lo dice alguien que tiene algo que perder si tú te acuerdas.
Piénsalo con casos, porque esto no es teoría.
El líder que te señaló desde el frente. Que dejó correr una versión tuya que no era cierta. Que se encargó de que te fueras. Y que meses después, cuando ya no pudo sostener el relato, mandó a decir que había que pasar la página, que no viviéramos del pasado, que perdonáramos.
El que usó el nombre de Dios para atacar, para señalar, para decidir quién merecía trato de ser humano y quién no. Y que cuando el daño quedó a la vista de todos, empezó a hablar de unidad, de sanidad, de perdonar y olvidar.
Y la versión más brutal, la que quizás estás cargando tú: alguien que te pide que olvides lo que le hicieron a una persona que amas.
Fíjate en el patrón. En los tres casos la frase llega tarde. Y llega del mismo lado: del lado del que hizo el daño, o del que lo cubrió.
Quiero empezar por algo simple, y te pido que lo compruebes tú, no que me creas.
Esa frase no está en la Biblia.
No está en hebreo. No está en griego. No está en tu versión ni en la de al lado. Búscala. Es un refrán. Alguien lo heredó, lo repitió con voz de púlpito, y terminó pesando más que muchos versículos que sí están.
Y ya sé lo que te van a responder cuando lo menciones, porque a mí me lo respondieron igual: "pero el amor todo lo sufre, todo lo soporta". Primera de Corintios 13. El versículo con el que se cierra toda conversación.
Hoy vamos a abrir ese capítulo juntos. No el versículo suelto — la carta completa, como se lee cualquier carta.
Porque el mismo hombre que escribió "el amor todo lo soporta" ordenó, en esa misma carta y ocho capítulos antes, que sacaran de la congregación a un hombre que estaba abusando sexualmente de alguien de su propia familia.
El que te cita el capítulo 13 nunca leyó el 5.